Nortel anuncia que dedicará todos sus esfuerzos a fortalecer su oferta Long Term Evolution (LTE) en la parte de acceso de radio, dejando que sea su nuevo socio, Alvarion, el que se dedique a la fabricación de equipos WiMAX móvil. Esto se debe, declaran ejecutivos de la empresa, a que Nortel no ha podido fortalecer su posición en WiMAX, en parte por las nuevas circunstancias del mercado.
Hace menos de dos años, el fabricante de origen canadiense vendía su división de acceso de radio UMTS a Alcatel-Lucent por 320 millones de dólares. Esta venta se produjo debido a que Nortel estimaba que las tecnologías consideradas no oficialmente de 4G –aquellas basadas en OFDM como WiMAX o LTE-, eran el futuro de la industria y de la propia compañía.
Casi 24 meses después, el acuerdo con Alvarion para que sea este proveedor el que venda su solución WiMAX, con el apoyo de Nortel en áreas como el backhaul o el core IP de las redes, se asemeja un poco a la situación con UMTS, donde el fabricante declaraba no haber conseguido la escala suficiente en su portafolio.
Esta decisión se produce 11 meses después de que su CTO declarara un incremento de 10 veces el presupuesto destinado al desarrollo de WiMAX móvil en relación al año anterior. Además, durante esas fechas, Nortel tenía una clara intención de facilitar la puesta en marcha de la tecnología llegando a acuerdos con algunos fabricantes para el desarrollo de dispositivos.
A pesar de estos esfuerzos, Nortel parece rendirse a la evidencia de que es LTE –y no WiMAX- la tecnología que está por experimentar el mayor crecimiento, aún llegando tarde al mercado. Operadores de gran tamaño, como NTT DoCoMo y Verizon Wireless, han anunciado planes agresivos para el despliegue de LTE.
Parte de los desarrollos de WiMAX servirán para el trabajo que realice Nortel en LTE, pues los propios ejecutivos de la empresa declaraban a TeleSemana TV que ambas tecnologías se asemejan demasiado, al basarse ambas en OFDM y utilizar en el futuro tecnologías como MIMO para las antenas inteligentes. Este parecido en las tecnologías minimiza el impacto en el cambio de rumbo. Pero ¿y sobre la habilidad de Nortel para posicionarse como proveedor de acceso de radio 4G?
Esta duda es más difícil de contestar con certeza. Todo hace indicar que seguir por la ruta de ofrecer tecnologías de 4G en el acceso de radio no debería mejorar sus resultados en este concepto extrapolando la experiencia reciente –venta de UMTS y ahora dejando de lado a WiMAX-. Sin embargo, es posible que Nortel haya aprendido de sus errores y sea capaz, con algo más de tiempo –12 meses como mucho-, de presentarse como un jugador importante dentro de este segmento.
La coyuntura actual no ayuda a ningún fabricante. Por un lado, los azotes de una crisis económica global están en el ambiente, lo que provoca cantos de sirena de consolidación entre los operadores, reduciendo así el número de potenciales clientes. No hay que olvidar que fue Nortel una de las pocas empresas que no se fusionó con ninguno de sus competidores en la última ronda de consolidación, que dio lugar a la formación de empresas como Alcatel-Lucent y Nokia Siemens Networks.
Por otro lado, WiMAX se está retrasando en lo que a grandes contratos se refiere. El mercado WiMAX se ha ido desarrollando más como un nicho de pequeños que están lanzando esta tecnología o grandes operadores que la despliegan en zonas estratégicas para complementar sus redes fijas existentes. En ambos casos, se tratan de despliegues de menor tamaño dado, el volumen que necesita una empresa como Nortel.
Es precisamente en esta coyuntura donde las empresas WiMAX de menor tamaño, como Alvarion, se han movido con mayor agilidad, ofreciendo su infraestructura en volúmenes acordes con su propio tamaño como empresa.
Compartir artículo